El concepto de amor aún es un misterio. No sabemos a cabalidad lo que es el amor; mas sí sabemos de su relevancia, el amor es un factor importante para el desarrollo personal y para la felicidad, el amor es el motor que mueve a la humanidad.

El amor es un concepto que está relacionado fundamentalmente con la antropología, la sociología, la psicología, la axiología, la religión, la biología y la bioquímica.

Los avances de las ciencias médicas en el conocimiento del cerebro y sus aspectos bioquímicos resultan una contribución importante al momento de incursionar en el misterioso mundo del amor.

En este artículo abordaremos algunos aspectos bioquímicos del amor que suceden en el órgano del amor como es el cerebro.

Investigadores como H. Fisher, A. Aron, B. Bartels, S. Zeki, T. Esch y G. Stefano, han estudiado las estructuras relacionadas y factores neuroquímicos que determinan el amor tan característico del ser humano. El amor está relacionado con ciertas funciones del sistema nervioso central, con determinados núcleos cerebrales y reconocidas sustancias químicas.

El amor romántico está relacionado con el sistema de recompensa cerebral que está íntimamente relacionado con la motivación.

Helen Fisher explica que en el deseo sexual están involucrados los estrógenos y andrógenos; en el amor romántico, existe un aumento de dopamina y de norepinefrina así como una disminución de la serotonina; en el apego de pareja actúan dos neuropéptidos: la oxitocina  y la vasopresina. Existe una estimulación más visual en el hombre que suele tener un deseo sexual constante y existe una estimulación más auditiva en la mujer que tiene un deseo periódico.

El enamoramiento es una experiencia que produce placer, está asociado a los sistemas de recompensa, que son los mismos que se activan en la adicción a las drogas.

Un sustrato neural relacionado con el sistema de recompensa es el sistema dopaminérgico mesocorticolímbico, incluye el área tegmental ventral, el núcleo accumbens, la corteza prefrontal, la amígdala y el hipotálamo (Kandel et al., 2001). Además de esas estructuras, incluye la ínsula medial, el cíngulo anterior, el hipocampo y partes del striatum como zonas relacionadas con el amor romántico. Con resonancia magnética funcional se ha observado las áreas subcorticales envueltas en el amor romántico como el área tegmental vental y el núcleo accumbens.

El trabajo de Aron et al. (2005) muestra que el cerebro cambia con la duración de la relación y es más activo el globus pallidus mientras más largo el amor.

El enamoramiento tiene una duración de más o menos tres años, al cabo de este lapso, la testosterona tanto en varones como en mujeres vuelve a sus niveles basales, así como los neurotransmisores

El enamoramiento tiene una duración de más o menos tres años, al cabo de este lapso, la testosterona tanto en varones como en mujeres vuelve a sus niveles basales, así como los neurotransmisores; pero es posible que el amor dure para siempre, esto dependerá de los niveles de la oxitocina y vasopresiva, con una importante participación de la corteza preprontal donde radica la racionalidad y los valores morales que permiten una autodeterminación con la decisión de ser fiel, ser comprometido, ser tolerante, comunicativo, cariñoso, respetuoso y otros valores que hacen al amor.

 

 

Dr. Wilberth Ayala Mendoza

MÉDICO PSIQUIATRA

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